Sumamos tres nuevos puntos y seguimos en la senda de la competición autonómica, cuyo acceso podemos certificar, sino matemáticamente, si en la realidad futbolística de vencer el próximo lunes al Santa Ana.
Sin embargo la comodidad en la tabla con la que afrontamos el partido suspendido viene motivada por la regularidad mostrada en toda la competición doméstica. Partidos como el de ayer deben servir para sumar tres puntos y poco más, dada la superioridad manifiesta de los nuestros, sólo la falta de definición nos privó de una goleada abultada. La semana pasada fue la definición precisamente uno de los elementos destacado. Esta semana ha sido todo lo contrario. Lo importante, no obstante, es generar ocasiones, lo que sin duda si hemos hecho.
De salida Antonio en portería, Alberto y Pepelu en posiciones defensivas, con Manuel en la manija, dejando las bandas a Jairo y Alvaro y la punta de ataque a Javier.
El partido fue un monólogo de los nuestros. Solo dos fueron las aproximaciones del equipo iliturgitano en todo el partido. Por contra mulitud fueron nuestras aproximaciones.La primera de ellas llegaba en el tres por mediación de Jairo tras buena asistencia de Javier. En el cuatro fue Alvaro el que no llegaba a rematar al salir desequilibrado de la acción individual. En el seis llegaba la primera gran ocasión para los nuestros, tras saque de esquina Manu empalaba el esférico que salía rozando el palo. El gol se estaba palpando y llegó en el siete, en jugada que Alberto y Javier conocen de memoria. El primero la pone y el segundo, con su maravilloso juego de espaldas, asiste a la banda, aprovechando Alvaro su velocidad para plantarse solo ante el portero rival superándolo en la salida.
Tras el gol nos tomamos un pequeño respiro en lo que a grandes oportunidades se refieren. En el quince Lasarte ordenaba un cambio a la americana, Bolivar, Antoñín, Francis y Moises sustituían a Manu, Alberto, Javier y Alvaro. De tal suerte que el equipo se recomponía totalmente ocupando Pepelu y Antoñín posiciones defensivas, con Moisés en el timón, Francis y Jairo se hacían con las bandas y Antonio Manuel la vanguardia. Rápidamente el equipo se conjuntaba y en el dieciocho hacíamos el segundo merced a una buena jugada de Antonio Manuel que culminaba con una gran asistencia a Jairo que anotaba en boca de gol. Minuto dieciocho cero a dos. Bolivar pudo ampliar la renta en la jugada siguiente, cuando en mano a mano con el portero no pudo superarlo al salir desequilibrado del regate por mor de un claro agarrón que el trencilla pasó por alto. Nuestro centro delantero se iba a resarcir en el veintitrés cuando, tras una brillante acción individual, anotaba el tercero de disparo desde la frontal. Seguiamos acumulando ocasiones por mediación de Moisés o Francis, finiquitando el partido en el último minuto cuando anotábamos el cuarto de mimética jugada a la que propició el segundo gol. Bolivar generoso asistía a Jairo que la empalaba al fondo de la red. Con cero a cuatro nos marchábamos al descanso y con la sensación que, a poco que pisáramos el acelerador, ibamos a anotar muchos más goles.
De salida Carlos en portería, Alberto y Moisés en defensa, con Manu en el mediocentro, para dejar las bandas a Alvaro y Bolivar con Javier en punta. Tal y como manifestábamos al principio, nuestro principal defecto ha sido la falta de definición, principalmente en los diez primeros minutos de la reanudación, cuando hemos gozado de fluidez en el juego pero no hemos acertado en la suerte indicada.
Ya en el primer minuto Antonio Manuel pudo ampliar la renta, cuando su disparo cruzado se marchó por milímetros. En el tres una buena jugada de Manu no fue empujada por Javier al no llegar por un "pelo". Ese "pelo" fue el que le faltó a Manu en el cuatro para remachar un corner botado por los nuestros. Y tan famoso "pelo" fue el que en el cinco le faltó al balón que cruzó Antonio Manuel para alojarse en la portería rival.
El inicio fue demoledor en cuanto a ocasiones marradas. Del rival poco que decir. Atrincherado en su área con el objetivo de no recibir más goles. En el once Manu solicitaba el cambio, maltrecho por la enfermedad que lo había debilitado. En el trece, cambio de bandas, Pepelu y Jairo sustituían a Antonio Manuel y Alvaro. Posteriormente en el quince Antoñín y Francis saltaban al campo. El partido se había vuelto demasido tranquilo a pesar de nuestro abrumador dominio. Desde el quince hasta el veinte sesteábamos para despertar y, en dos minutos, gozar nuevamente de dos pintiparadas ocasiones. En la primera Jairo asistía maravillosamente a Pepelu quién no acertaba con la portería contraria; en la segunda era Pepelu el que asistía a Francis que marraba en el uno contra uno. En el veintidós Bolivar y Alvaro regresaban al campo en sustitución de Moisés y Alberto. En el veinticuatro retornaba Manu sustituyedo a Jairo. Como ha quedado reflejado el dominio era total, pero en el veinsiete el Ciudad de Andújar, en una contra, anotaba, en su única ocasión, el tanto del honor. Hasta el final una nueva clara oportunidad era malograda por mediación de Alvaro.
Para finalizar destacar el pundonor y el amor propio de Manu. Alicaído por una inoportuna grastroenteritis no quíso perderse el partido contra sus antiguos compañeros de equipo, luchando hasta que la fuerza le acompaño y le obligó a solicitar el cambio. Esperemos su pronta recuperación y que el lunes esté con nosotros para prestarnos su inestimable ayuda en el importante partido que nos enfrenta al Santa Ana.
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