El pasado viernes la caravana del Real Jaén Alevín partía hacía tierras madrileñas cargada de ilusión y buen ambiente. Precisamente ambos componentes no se perderían a lo largo de los tres días en los que hemos compartido padres e hijos una experiencia inolvidable, lógicamente sin olvidarnos de Alberto y Arnedo y como no de super paquito nuestro maravilloso conductor.
El campeonato empezaría el sábado por la tarde. Antes un cúmulo de aventuras. Llegábamos sobre las quince horas al centro comercial de las Rozas. Los chavales a comer por su parte y los padres por la nuestra. Alguno a las cinco, antes de coger el autobús, con destino a la Ciudad del Fútbol de las Rozas, con un chupito de más. Bonita la visita, con nuestro paisano de guía, a la "casa" de "La Roja". Las fotos de rigor para la posteridad y para el hotel a descansar.
A las ocho y media de la tarde empezaban los actos del torneo, con la recepción en el karting de Carlos Sainz. Tras la cena y el primer contacto con equipos como el Extremadura, el Indautxu o Vasconia era el turno de los padres. Si bien los niños, auténticos protagonistas, tenían su predilección: bolos y macrotienda de deportes. Había que darles el gusto, pero la excusa también era perfecta para cenar tranquilos. Lógicamente tranquilidad y Francis son términos antagónicos.
Tras la cena al hotel, antes, los niños a la cama, con permiso de Arnedo hasta las doce y media, la copa de rigor en la sidrería anexa al hotel y, ya unos pocos, la segunda en el propio hotel. A descansar que nos esperaba un día intenso de emociones y de copiosa lluvia.
A las diez horas y treinta minutos, los niños bajaban con puntualidad meridiana a desayunar, con el brillo en los ojos que delataba sus ganas de debutar en el campeonato. El día se empezaba a nublar. A las doce para el campo del C.F Majadahonda donde se disputaba el torneo. Como el día amenazaba lluvia, decidimos cambiar de ruta, nuevamente a otro Centro Comercial para distraer a los "elementos", quienes se distraían sin problemas. A las trece horas y treinta minutos la comida junto con otros seis equipos participantes. Miradas entrecruzadas y alguna que otra desafiante. Partíamos hacia el campo. Llovía a mantas, como lo había hecho durante las dos últimas horas.
Llegaba la hora de la verdad a las quince horas nuestro debut. Un toro de lidia el Getafe S.A.D, pero los nuestros cuales Curro Romero trenzaban tres "naturales" para "capear" el primer partido por un contundente tres a cero con goles de Javier López, Moisés y Antonio Manuel. Más importante que la victoria y los goles conseguidos era la sensación, estábamos enchufados. Seguía lloviendo copiosamente. El equipo al autobús para resguardarnos y cambiarnos de ropa . Los padres al Carrefour para acabar con la reserva de paraguas y para dar cabida al "sálvame de lux" del fin de semana.
A las dieciséis horas y veinte minutos nos enfrentábamos con los anfitriones. El partido se vencía por uno a cero, tras un autogol del equipo local. Sin embargo, la lucidez, el toque e intensidad del primer partido se perdía, al menos parcialmente, en este segundo match. Aún así, en este tipo de torneos, con partidos de tiempo tan reducido (doce minutos), lo importante es asegurar cuanto antes el pase a la siguiente fase.
El tercer y último partido de la fase previa nos enfrentaba al equipo de la Escuela Europea al que abrumábamos con nuestro juego. Fuímos dueños y señores del partido de principio a fin, imponiéndonos por cuatro goles a cero merced a los tantos de Alvaro, por partida doble, Jairo y Merchan.
Con un cansancio notorio pero con la satisfacción del deber cumplido marchábamos al hotel. La planificación de la noche deparaba al equipo junto con Jonathan y Arnedo al Pizza Jardin para la cena junto con el resto de equipos. A las veintidós egresaban la expedición con la tripa llena pero con cansancio en sus rostros. Arnedo dejaban fumata blanca hasta las once y media. En las habitaciones se jugaba a la Play y al escalectrix
Con solución de continuidad los padres marchábamos a la cena. Una baja sensible. Importansísima para mi. Toribio, cansado, no nos acompañaba. El wiqui - wiqui no sería lo mismo sin mi amigo Toribio. Plácida velada, buena cena y agradable rato en el pub con buena música de ambiente. Como no era cuestión de fastidiar mucho a Paco. Marchábamos al hotel y en La Sidrería, la gran mayoría tomábamos la segunda copa de la noche. Algunos la tercera y hasta intentaban, sin éxito, colarse en la boda.
Tras la calma de la noche, llegaba la tempestad de las rondas finales. En octavos el rival de turno era el Atco. de Madrid. Solo la camiseta ya imponía. Si la lluvia la tarde de antes había caído a raudales, nuestro juego lo hacía sobre el campo. Pudimos y debimos anotar mucho antes. El tiempo pasaba inexorablemente. Quince minutos se pueden hacer eternos o pasar muy deprisa, según las circunstancias. Hasta que Antonio Manuel, por mediación de un libre directo, abría la lata, el reloj circulaba cual formula uno. Sin embargo, recuperó su pulso normal, cuando Francis, culminando una gran jugada colectiva, hacía el segundo y daba tranquilidad a nuestros acelerados corazones. Gran campeonato de las bandas, Jairo, Francis y Alvaro, se han desdoblado en sus labores defensivas y ofensivas, aportando goles y sacrificio defensivo.
En el Torneo, hasta ese instante, mandaba un equipo. En las gradas dominaba una afición. El denominador común de ambas eran su representación, el Real Jaén. En el campo, como la canción de Rosario, sonaba ya el run run. Ojo con el Jaén. Nuestra mayor virtud ha sido, al margen de tener grandes individualidades, nuestro comportamiento como bloque. El equipo ha sido eso un "Equipo" con mayúsculas.
La siguiente estación: Talavera. La suerte debe ser compañera de viaje. En estos torneos es importante adelantarse en el marcador y, vital, si lo haces rápido. En la primera jugada del partido Antonio Manuel pudo anotar, respondiendo el portero con una gran parada. Sin embargo, a la segunda fue la vencida. Bolivar en el uno contra uno definía con soltura. Abierta la lata. El Talavera se vino arriba. Su número diez tenía buen fútbol, pero nada pudo hacer ante el buen hacer defensivo del equipo. No se concedía ni una sola oportunidad al rival. Por contra estábamos finos en la definición. Javier López iba a estar presto y dispuesto en su labor de depredador del área para hacer el segundo. El Talavera bajaba un poco los brazos y el Real Jaén aprovechaba la debilidad para sellar su pase a semifinales con dos nuevos goles con idénticos protagonistas Javier y Antonio Manuel.
Cinco partidos. Cinco victorias. Invictos e imbatidos. Solvencia en el juego y rigor defensivo. El medio centro - Antoñín - y los defensas - Alberto, Manu y Moisés - han rayado a gran altura en la labor más oscura y sacrificada del fútbol.
La semifinal nos enfrentaba al otro equipo invicto:El Indautxu. Como en el partido de cuartos, rápidamente saltábamos la banca. Si bien, en los dos primeros minutos, malográbamos dos buensas oportunidades. Una jugada colectiva acababa era finalizada por Alvaro en boca de gol. No bajábamos la tensión y Antonio Manuel anotaba, en perfecta definición el segundo. El cansancio empezaba a pasar factura. Las rotaciones funcionaban, a pesar del susto que suponía el gol del equipo de Bilbao, toda vez que, rápidamente, Javier anotaba el tercero y nos daba tranquilidad para los cinco últimos minutos. Tranquilidad que se transformó en relajación cuando Manu, en jugada de listo, a través de un golpe franco, hacía el cuarto
Hemos hablado de la defensa y bandas. El turno para nuestra vanguardia, donde nuestros mosqueteros Javier y Bolivar, con cinco goles cada uno, igualmente, han hecho un campeonato de bandera. Cada uno en su arte han sido una pesadilla para las defensas y porteros rivales.
Esperábamos rival para la gran final. La otra semi se decidía en la tanda de penalty a favor del Vasconia, equipo procedente de San Sebastián y con filialidad con la Real Sociedad.
Tras dos días de viaje, habíamos conseguido llegar a la gran final. La tensión propia de las finales, el cansancio acumulado se reflejaba en el encuentro. Los equipos ya conocían nuestras virtudes y el equipo Txuri urdín nos dejaba el campo y el balón para buscar su salida a la contra. El dominio era nuestro, pero no con las frescura de los dos últimos partidos. A pesar de ello el peligro merodeaba el area donostiarra, con varias ocasiones claras en nuestro haber para romper la igualda. La final tuvo dos momentos clave. El primero cuando Carlos volaba para atajar el balón lanzado por el delantero rival. La parada mereció el comentario del spiker del torneo por su plasticidad y complejidad. La ocasión espoleo a los nuestros quienes se topaba, en sendas ocasiones, con el travesaño, merced a dos disparos de Manu y Antonio Manuel. Llegábamos al descanso con empate a cero y con la sensación de haber merecido más.
La segunda parte fue de mayor dominio, si cabe, de los nuestros. Bolivar fue un cuchillo desbordando a su par. Sin embargo Javier no conseguía, en dos ocasiones, romper la igualada. Como no pudo hacerlo en jugada, el terreno de juego le iba a dar la oportunidad de resarcirse a balón parado. Golpeo seco, abajo y ajustado al palo. Gran gol para inaugurar el marcador en la gran final. Cuyo segundo momento llegaba en el mano a mano del delantero donostiarra frente a nuestro cancerbero. Carlos nos salvaba nuevamente. De lo que pudo haber sido el empate, se convirtió en la jugada siguiente en la sentencia. Una espectacular jugada en banda del mejor jugador del torneo acababa en el fondo de la red. Antonio Manuel conseguía el segundo. A partir de ese instante jugamos a placer y pudimos hacer dos o tres goles más. Lastima de su no materialización porqué su génesis era, en todos los casos, una jugada de conjunto con gran precisión en el desplazamiento.
La última loa la he dejado para los porteros. Sólo un gol han recibido constante el campeonato. Antonio ha estado seguro en todas sus intervenciones, mandando a la defensa y rapido en las salidas. Carlos ha realizado dos paradas estratosféricas que deberían haber merecido el respaldo del jurado para su nominación como mejor portero.
La copa ha venido con nosotros en el autobús. Pero también con nosotros ha venido una experiencia inolvidable. La comunión equipo/ afición ha sido espectacular. Pero lo más importante ha sido la convivencia de todos nosotros en un fin de semana memorable como nuestro triunfo.
Por cierto. Noticia importante y más gratificante que el triunfo Manu no tiene nada, sólo el fuerte golpe que se cura con tres días de descanso.
Buenos dias, soy un padre de una jugador del Vasconia y solo quiero daros la enhorabuena por el mererecido triunfo. Tenies un muy buen equipo, no solo en lo deportivo , si no que tambien en el respeto al rival.
ResponderEliminarEspero que el año que viene se pueda producir la revencha y que esta vez la victoria caiga de nuestro lado :-) Un saludo
Gracias Victor. En primer lugar daros la enhorabuena por el ascenso de la Real Sociedad, ya os avisábamos que ibais a subir. En segundo lugar la final fue bonita y disputada, pero lo realmente importante fue la deportividad que imperó entre jugadores y aifciones. Así da gusto ver fútbol. Como dices espero que el año que viene nos veamos y nos tomemos una copa y que gane el mejor. Un fuerte abrazo
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