domingo, 14 de marzo de 2010

BOCHORNO, LOS PADRES FUERON AMPLIAMENTE DERROTADOS.

En el día de ayer se disputaba el partido más esperado de la temporada, aquel que enfrentaba a los niños contra sus progenitores y el cuerpo técnico. Mucho ruido y pocas nueces es la conclusión respecto a los padres. Nuestro calentamiento fue espectacular, tocábamos con fluidez y dábamos miedo, a priori, a los niños.
Pero cuando el balón empezó a rodar todo se acabó. Los tirones empezaron a relucir. Parecíamos pollos sin cabeza corriendo tras el balón tocado con brillantez por los pequeños. ¿nuestra táctica?, sinceramente no sabría expresarle, en dos palabras "in" " presionante".
Nuestras calificaciones: Francis dio una lección de saber estar: no se movió en todo el partido. Lasarte y Arnedo, dejaron gotas de calidad, pero muy pocas. Antonio: quiso hacer de López, pero se quedó en el querer. El mister y Toribio hablaron más que jugarón, sus ideas de toque eran buenas pero inaficaces, dada nuestra "gran solvencia física". Nono duró dos minutos, sus píes, según él dijeron basta. Tras el partido resultó que no eran dolencias en el pié sino un "huevo" de dimensiones espectaculares en el tobillo. Quién les habla estuvo más en el suelo que en la tierra y, para el final, dejamos al único que guardó el tipo, Manolo se erigió en un gran cancerbero que evitó una mayor goleada.
Conclusión: Que fácil es ver los toros de la barrera, pero hay amigo cuando bajas al ruedo, te das cuenta del enorme sacrificio que se hace y de lo difícil que es mover el balón con criterio.
Criterio fue lo que impusieron los pequeños, Antonio mantuvo su portería con seguridad. Alberto fue la pesadilla de Antonio, a pesar de sus intentos de intimidación. Alvaro, como dice Lasarte, corre más que inmediatamente, no lo ví en todo el partido. Bolivar dejó sentado en una baldosa a Manolo, ya le advertimos que eso no se hace con el padre de un amigo. Francis le dió un quebradero de cabeza a Lasarte y, además, le dejó algún que otro "recadito". Antoñín y Merchan dieron una lección a los que por el centro del campo merodeaban (Arnedo y Toribio). Pepelu hizo amistad con Francis, gracias a la "movilidad" de este. Jairo pudo con su padre y con quién le entraba y López, nos clavó unas cuantas, aquellas que después nuestros Killler, por decir algo, fallaron.
El resultado once a dos a favor de los pequeños en el primer partido. En el segundo, el de verdad, tres a uno a nuestro favor. En el acumulado doce a cinco para los pequeños.
Tras el partido, el parte de lesiones es el siguiente: Nono esguince, Toribio y Luís, tirón, Francis muerto en combate y así sucesivamente.
Lo mejor las cervezas de después y que la revancha comienza a jugarse, la disputaremos en Málaga al final de temporada, ya pueden temblar los enanos.

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