En el suplemento que el diario "Jaén" dedica al fútbol provincial califican a nuestro equipo como la revelación de la competición. La duda que nos debe asaltar es convertiremos ese adjetivo calificativo en realidad al final de temporada, consiguiendo el hito de pelear por ser el primer equipo en la provincia que tiene el honor de clasificarse para jugar una fase previa de competición andaluza siendo todos sus integrantes de primer año.
El cambio de hora de la pasada semana hizo que todo el partido se desarrollara de noche y, dada las precarias condiciones de las luces, quizás debiéramos jugar con casco de minero para poder seguir las evoluciones del juego. Casco que también deberíamos de entregar a nuestro "trencilla" particular, al que durante éstas dos temporadas estamos abonados en exclusiva, para comprobar si con esa prenda ilumina sus decisiones.
De salida comparecieron Carlos en portería, Alberto y Antoñín en defensa, Moisés en la medular, en bandas Antonio Manuel y Francis para dejar la punta de ataque a Javier.
En los cinco primeros minutos de la primera parte tuvimos dos claras ocasiones, en la primera Antonio Manuel no llegaba al centro de Francis por milímetros y en la segunda disparábamos, en franca posición, muy blando a las manos del portero. Pronto descubrimos que la táctica que buenos frutos había dado al Vandelvira contra el Real Jaén iba a ser la empleada contra nuestro equipo. Tres defensas fijos en línea, un medio centro de corte defensivo, dos puntas rápidos, sin presionar nuestra salida y esperando, todo el equipo, en su propio campo, una salida a la contra.
Tras esas dos primeras aproximaciones, el equipo se atascaba, no encontrábamos espacio, quizás porqué no jugábamos en banda. El partido era tremendamente físico y sólo se rompía por el constante concierto de silbato ofrecido. Cuarto golpes francos pitados en nuestra contra y dos a favor, junto con un balón a nuestra cruceta merced a un disparo lejano de Vandelvira era el único bagaje ofensivo del partido durante los primeros veinte minutos. Antes a los trece minutos se movía el banquillo, Alberto dejaba su sitio a Manu y Francis a Alvaro. Se buscaba mayor salidad de balón. Precisamente Alvaro, convaleciente de su enfermedad no podía continuar y en el veinte dejaba su lugar a Pepelu, al igual que Francis regresaba al campo por Javier en el veintidós.
Lo dicho el equilibrio era patente, porqué el Vandelvira tenía claro cual era su misión, cazarnos a la contra. Nuestras aproximaciones expiraban en la frontal o en las manos del cancerbero del Vandelvira. Como el partido se movía en un alambre, una gota de calidad tenía que decantar el partido. Nuevamente un golpe franco iba a "desatascar" el partido. Contamos con esplendidos lanzadores en esta especialidad. Antonio Manuel lanzó y puso el balón fuera del alcance del portero rival. Corría el veintincinco y se había inaugurado el marcador. Alberto regresaba por Moisés y Jairo comparecía por Antonio Manuel.
En la segunda parte, se inicio, saltaban al campo, con la excepción del cambio en la portería, aquellos que lo habían efectuado de inicio. Si bien se efectuaba un cambio táctico, Antoñín cogía el timón, dejando a Moisés como pareja de baile de Alberto. La suerte hay que buscarla. Además cuando llega siempre es bienvenida y si lo hace en el momento justo, pués doble alegría. En el minuto cinco de la reanudación Antonio Manuel con la testa mandaba al fondo de las redes la falta botada por Antoñín. Sin dar tiempo a la reacción de Vandelvira, Javier López de vaselina hacía el tercero en el siete. Se había roto el partido y por primera vez en el mismo tocábamos con fluidez el balón.
En el banco se ordenaba al equipo que retrasara posiciones, dejando al punta descolgado. Vandelvira se tenía que venir arriba y abandonar la cueva. A los diez minutos Javier dejaba su sitio a Manu; en el doce era Alberto el que abandonaba el campo para ocupar Pepelu su posición, Jairo hacía lo propio con Francis en el trece. Tras el cambio de cromos, retomamos el partido. Teníamos dos oportunidades, pero el Vandelvira replicaba con dos un balón al travesaño precedidos de dos grades intervenciones de Antonio. Sin embargo, a la contra, ibamos a montar una jugada de toque y precisión, donde poníamos el balón de banda a banda hasta buscar por derecha la superioridad de Manu, quién desde segunda línea definía con maestría ante la salida del portero. Minuto veinte cuatro a cero a nuestro favor. Antonio Manuel dejaba su lugar a Javier, Moisés a Alberto y Antoñín a Francis.
Hasta el final, sólo reseñar dos últimas jugadas por parte de Vandelvira que finalizabamos con una magnifica parada de Antonio y un tercer balón al palo. Por contra Francis hacía el quinto de los nuestros lanzando con suavidad y clase el balón raso ajustado al palo derecho.
Seguimos lideres y la próxima semana iniciamos otro tourmalet. Tres salidas seguidas a Andújar, Sabiote (jugaremos en Torreperogil) y Ubeda, para finalizar la primera vuelta, en otro duelo capitalino frente al Valle.
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